El Gobierno había logrado recuperar el pulso de la agenda política gracias sobre todo a la guerra en Irán, que ha colocado a Pedro Sánchez en una posición mucho más clara de rechazo que la del PP. El “no a la guerra” ha sido políticamente muy importante para reactivar la iniciativa de un presidente que se mueve siempre cómodo en la escena internacional y ve cómo el rechazo rotundo a Donald Trump, el 81% de los españoles y el 71% específicamente de los votantes del PP lo ven como la principal amenaza para la paz en el mundo, según la reciente encuesta de 40dB. para EL PAÍS y la Cadena SER. Seguir leyendo